El riesgo país argentino descendió 19 unidades hasta 411 puntos básicos, pero esa mejora todavía no garantiza financiamiento externo barato. Con el bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años rindiendo alrededor de 4,67%, una emisión soberana argentina tendría un costo cercano al 9% anual.
Infobae señaló que los bonos locales subieron hasta 1% durante la última rueda, mientras la tasa internacional continúa elevada por la volatilidad global. El indicador de JP Morgan mide el diferencial argentino, pero el costo final de endeudarse combina ese recargo con la tasa base estadounidense.
El cuadro financiero interno tampoco está despejado: la mora privada apenas bajó de 7,7% a 7,6% y las tasas altas de los instrumentos en pesos reducen el incentivo de los bancos a expandir crédito a familias y empresas. El Merval cedió 0,5% en pesos, aun con una mejora puntual de los bonos.
Bajar el riesgo país es una condición necesaria para recuperar acceso al crédito, no una autorización para endeudarse a cualquier precio. Tasas cercanas al 9% exigen proyectos con retornos altos y transparentes; para provincias que evalúan emitir deuda, como San Juan, el destino de los fondos y la capacidad de repago importan tanto como la ventana de mercado.