El Colegio de Profesionales de Trabajo Social de San Juan advirtió que bajos ingresos y empleo precario empujan al endeudamiento a quienes atienden situaciones de vulnerabilidad.
Tiempo de San Juan describió pluriempleo, contratos inestables y uso de crédito para sostener gastos corrientes. La paradoja es que los equipos encargados de acompañar crisis sociales también enfrentan dificultades para llegar a fin de mes.
La deuda de consumo puede ocultar durante algunos meses la pérdida salarial, pero agrega intereses y reduce la capacidad futura de compra. En trabajos de cuidado, además, el desgaste económico se combina con una alta carga emocional.
La respuesta no puede limitarse a educación financiera. Provincia, municipios y organizaciones deben revisar honorarios, concursos, cargas de casos y continuidad contractual.
Fortalecer a estos profesionales es parte de la política social: un sistema que precariza a sus equipos pierde experiencia, aumenta rotación y ofrece respuestas fragmentadas a las familias que más lo necesitan.