La inflación de junio, de 1,9%, llevó a 1.879,97 pesos el límite superior de la banda cambiaria para fines de agosto. Ese es el nivel a partir del cual el Banco Central debería vender divisas para contener al dólar mayorista, según el mecanismo de actualización vigente.
Infobae explicó, sobre la base de datos del INDEC y del BCRA, que el techo anterior era de 1.845,28 pesos y que el ajuste agrega poco más de 34 pesos. El dólar mayorista cerró el lunes en 1.495 pesos, casi 385 pesos por debajo del máximo calculado para el cierre del mes.
La distancia muestra que la banda formal todavía deja un margen amplio de suba sin intervención obligatoria. Al mismo tiempo, el tipo de cambio oficial acumuló apenas 2,7% en 2026 frente a una inflación superior al 18%, una brecha que puede abaratar importaciones pero también deteriorar la competitividad de exportadores regionales.
Para economías como la sanjuanina, dependientes de ventas externas de minería, agroindustria y vino, importa menos el techo teórico que la relación entre costos internos y dólar efectivo. La estabilidad cambiaria ayuda a planificar, pero si se sostiene con atraso real traslada presión hacia productores y puede acumular una corrección futura.