La carrera por la intendencia de Iglesia ya arrancó, aunque falta más de un año para las elecciones de 2027, y tiene una explicación económica. Según Tiempo de San Juan, el departamento recibió en 2025 unos US$11 millones por regalías de Veladero —el 20% de lo que percibe la provincia— y podría sumar otros US$40 millones anuales cuando Vicuña entre en producción, de acuerdo con estimaciones basadas en la Evaluación Económica Preliminar del proyecto, que proyecta una facturación promedio de US$7.000 millones en sus primeros diez años.
La comparación es elocuente: Rawson, con 136.617 habitantes, maneja una coparticipación de unos US$20 millones al año; Iglesia, con una población quince veces menor, podría duplicar esa cifra solo con regalías. Ya suman diez nombres para suceder a Jorge Espejo. En el bloquismo aparecen el diputado Gustavo Deguer, presidente de la Comisión de Minería; Hugo Paredes, asesor del vicegobernador; el cuatro veces intendente Mauro Marinero y Rubén Sosa, sobrino de Espejo e impulsado por él.
En el peronismo circulan José “Pepe” Aguilera, presidente de la Junta Departamental del PJ, y el médico Renzo Sancassani, cercano a Cristian Andino. La Libertad Avanza tiene en el radar al exconcejal Enrique Montaño y al empresario Tomy Fernández, y por el orreguismo aparece Federico Cordeje, además de un empresario que busca armar su propio partido.
Las cifras son proyecciones atadas al precio del cobre y a los niveles de producción, pero alcanzan para entender por qué la cordillera se volvió botín electoral. La discusión que debería acompañar esta carrera no es solo quién manejará la caja, sino con qué reglas: transparencia en el uso de las regalías, inversión en infraestructura y servicios duraderos y no en gasto corriente ni clientelismo. Ese debería ser el primer punto de cualquier plataforma.
Fuente: Tiempo de San Juan.