Las nevadas acumuladas en la cordillera demoraron el inicio de la campaña de exploración y dejaron a empresas perforistas de San Juan con maquinaria inmovilizada y contrataciones suspendidas.
Diario de Cuyo informó que el sector todavía no conoce los metros que se perforarán durante la temporada, a diferencia del año pasado, cuando las definiciones ya estaban tomadas a comienzos de octubre.
La demora genera costos financieros y mano de obra ociosa, pero apurar accesos sin condiciones también aumenta riesgos para trabajadores y equipos. La seguridad debe prevalecer sobre los calendarios comerciales.
Las compañías operadoras deberían actualizar cronogramas y criterios de contratación para reducir incertidumbre en proveedores. El Gobierno puede facilitar importaciones y capacitación, aunque no debería socializar pérdidas empresarias sin compromisos verificables.