El paraje Difunta Correa atraviesa una transformación urbana y de servicios que modifica el funcionamiento del principal santuario popular de San Juan.
Tiempo de San Juan mostró nuevas intervenciones en accesos, espacios de circulación y sectores destinados a recibir a visitantes, dentro de un proceso que intenta acompañar el crecimiento sostenido del lugar.
La mejora de infraestructura puede ordenar el tránsito y la actividad comercial, pero debe preservar el patrimonio cultural y la relación histórica de puesteros, promesantes y familias con el santuario.
La Provincia necesita publicar costos, etapas y criterios de conservación. Un sitio de esta importancia no debería evaluarse sólo por su imagen renovada, sino también por accesibilidad, seguridad, empleo local y participación comunitaria.