El sector externo dio un giro en el segundo trimestre: la cuenta corriente pasó a un superávit de US$2.214 millones (0,3% del PIB), frente al déficit de US$2.452 millones de un año atrás. Lo analizó TN con datos del balance de pagos: el motor fueron los bienes, cuyo saldo trepó de US$2.668 a US$9.293 millones.
Las exportaciones de bienes crecieron 31% interanual —cerca del 70% por cantidades— y las importaciones cayeron 1%. En servicios, el déficit bajó 14%, pero el dato estructural es otro: los servicios basados en el conocimiento acumularon en cuatro trimestres un máximo histórico cercano a US$12.000 millones y, en el primer semestre, se ubicaron como tercer complejo exportador (10% del total), detrás de petróleo y soja.
La contracara: el déficit de ingreso primario se amplió a US$6.032 millones, impulsado por utilidades y dividendos que se multiplicaron tras el levantamiento de restricciones a giros. El año apuntaría a un rojo acotado de cuenta corriente (~0,3% del PIB), con exportaciones de bienes cerca de US$100.000 millones. Divisas de talento… y una factura financiera que ya no se puede esconder.
Fuente: TN Economía (11/10/2026).