San Juan registra 22 femicidios desde 2007, mientras las denuncias y medidas de protección por violencia de género mantienen bajo presión a los organismos de asistencia y a la Justicia. El reciente crimen de Gemma Álvarez volvió a poner el problema en el centro de la agenda pública.
Datos difundidos por Diario de Cuyo indican que el sistema recibió 2.498 asesoramientos, 1.545 formularios de protección y 1.270 denuncias penales. Las lesiones encabezaron los delitos relevados con 610 casos, seguidas por 259 desobediencias a órdenes judiciales y 184 amenazas.
La repetición de amenazas, hostigamientos y violaciones de restricciones de acercamiento muestra que muchos ataques graves están precedidos por alertas concretas. El desafío no es sólo recibir la denuncia, sino evaluar el riesgo, controlar efectivamente las cautelares y responder antes de que la violencia escale.
La cantidad de actuaciones demuestra que existe demanda sostenida de protección, pero los femicidios revelan los límites del dispositivo. La prevención requiere coordinación entre fiscalías, Policía, salud y áreas sociales, además de recursos capaces de transformar una orden judicial en seguridad real para la víctima.